CONVOCATORIAS

—————————————————————————————————————————–

——————————————————————————————————————————————–

CONVOCATORIA NÚMERO 28:

———————————————————————————

ESPACIOS DEL DRAMA /
SPACES OF DRAMA

——————————————————— ———————–

Fecha publicación convocatoria: 18 de Junio de 2022
Call for papers: June, 18th 2022

——————————————————————————

Fecha límite recepción artículos: 30 de Septiembre de 2022
Dead line issued on: September, 30th, 2022

—————————————————————–

Publicación: Mayo de 2023
Publication: May, 2023

———————————————————————————————————————

NOTA IMPORTANTE:

TODOS LOS ARTÍCULOS DEBEN COMPLETAR CORRECTAMENTE TODOS LOS METADAOS QUE SE SOLICITAN EN PROCESO DE ENVÍO DEL ARTÍCULO, INCLUYENDO EL ORCID DEL AUTOR/ES, LA AFILIACIACIÓN ACADÉMICA Y EL CV, AJUSTADO A LAS NORMAS DECLARADAS POR PpA.

LOS ARTÍCULOS QUE NO COMPLETEN ADECUADAMENTE LOS METADATOS PODRÁN SER RECHAZADOS POR LA REVISTA SIN OPCIÓN A SUBSANACIÓN.

——————————

ESPACIOS DEL DRAMA

Durante el siglo XX se dieron las circunstancias para que surgieran y fueran de la mano experiencias escénicas y manifestaciones arquitectónicas que entendieron el espacio como sistema significante y razón de ser, respectivamente. Las primeras vanguardias teatrales propusieron acercar el actor al público rompiendo la cuarta pared de la caja escénica. Al unísono las vanguardias arquitectónicas proyectaron numerosos edificios novedosos que secundaban la renovación del teatro, iniciada en el siglo anterior e influenciada por lo popular y el orientalismo. En esta dirección restructuraron la tradicional relación escenario y público con múltiples variaciones, aunque con mayor inclinación por la escena central.

Por su parte, las segundas vanguardias, defensoras de la contracultura artística, quisieron superar estos modelos de arquitectura “dura” en varias direcciones. Asumieron las repercusiones espaciales de la participación del espectador propugnando una arquitectura “blanda”, en sentido figurado y literal, que contenía espacios unitarios, transformables y versátiles para permitir la libertad en la disposición de actores y de posición relativa entre el escenario, o escenarios, y el público, incluso, hasta llegar a entremezclarlos; además salieron del edificio del teatro burgués en busca de nuevos lugares que caracterizasen la acción dramática, encontrando la respuesta en la cultura popular, el nomadismo, el entorno y la ciudad.

En paralelo a la metamorfosis de la arquitectura teatral en ambos periodos, el cambio del tipo de representaciones tuvo lugar con el paso de la primacía de la pintura, característica de la escenografía heredada de telones y bambalinas, a la concepción espacial de las primeras vanguardias con sus montajes escénicos integrados por máquinas y aparatos de actuar acordes a otras dramaturgias. Con ellos se alcanzó una arquitectura interior y perecedera que propició la asunción de desafíos experimentales y riesgos artísticos en el escenario. El camino continuó hacia un ámbito de actuación esencial y desnudo, caracterizado por el espacio y la luz, en el que se identificaban contenedor y escenario con la consiguiente desaparición de la autonomía de este último.

La introducción de la mecanización y la alta tecnología proveyó de los medios necesarios para conseguir la flexibilidad del espacio necesaria para cada representación, lugar y público. Sin embargo, es evidente que la escena a la italiana (proscenio) ha sobrevivido por la larga vida de los edificios, como también ha conseguido mantener la magia de la ilusión que ofrecía incorporando estos avances en el funcionamiento de la caja rígida del escenario y de la luz, lo cual ha conducido a su replanteamiento. Además, desde hace tiempo la inclusión de la imagen en todas sus manifestaciones ha enriquecido el acontecimiento teatral. Pero, aunque la confianza en estos medios tecnológicos ha impulsado la creación, no hay que olvidar el peligro de sus excesos si no entran en comunión con los otros sistemas significantes que le son propios.

Frente al nítido y potente volumen exterior de la boîte à miracles de Le Corbusier y la catársis del escenario vacío de Brook, hoy cabe preguntarse mirando a la historia cuándo, dónde o en qué nivel pueden maridarse arquitectura y artes escénicas, y revisarlas en conjunto para establecer un marco de reflexión común a partir de los problemas de diseño y los estudios de casos de experiencias dramatúrgicas, performativas y arquitectónicas. Así mismo, qué papel tiene la concepción espacial en el tablado del drama a las tres escalas de intervención: ciudad, edificio y escenario, o cómo funcionan los dispositivos teatrales para enmarcar el evento escénico y acoger al público, y al igual hacerlo con los montajes escénicos y los modos de representación que facilitan.

Es necesario plantearse cómo, por qué y para qué/quién se construyen teatros en la actualidad; si se puede hablar de lugares y montajes teatrales fatigados ante una sociedad compleja y abducida por los medios digitales, o si ante la escena insertada en edificios no convencionales para esta actividad y en la ciudad la única alternativa para la intervención arquitectónica es refugiarse en los montajes escénicos. En definitiva, esta convocatoria invita a explorar los territorios de la configuración espacial en la que se desarrolla y percibe la actuación, y a ver el potencial del espacio del drama para inspirar renovados caminos creativos en la conciencia dramática y espacial de las artes escénicas.

Espacios del drama abarca tanto la arquitectura “de la escena” como “en la escena” desde su historia reciente, que comprende la herencia arquitectónica teatral y los montajes escénicos del siglo XX. El primer entorno establecido también se puede abordar desde la tipología de sus edificios: direccional, central, anular, lineal; desde la naturaleza de su espacio: unifuncionales o multifuncionales, transformables, móviles, etc; desde su uso: la ocupación y transformación de espacios u objetos reales no teatrales; desde su ubicación: la escena urbana, la representación en lugar específico (Site-Specific Performance), etc. El segundo entorno, asimismo, se puede acometer desde el papel de los materiales “visibles” (forma, movimiento y luz) para la concepción espacial de la puesta en escena; desde las interacciones entre escenografía o mecanismo escénico y las artes del espectáculo; desde enfoques vanguardistas y experimentales hacia los aspectos sensoriales y motores del escenario; desde la incorporación de la imagen estática, en movimiento y tridimensional (fotográfica, cinematográfica y digital), su espacialización en la escena y su interacción con la actuación.

Serán bienvenidos artículos en la línea de esta exposición que valora como componente principal el espacio, bien el de donde se desenvuelva la representación, el del contenido de la puesta en escena y el de su percepción, se encuentren segregados o fundidos. En la medida de lo deseable, acompañados de las ayudas gráficas necesarias que aclaren los conceptos y lugares explicados en el texto. Se excluyen de la convocatoria los abordajes de posibles características de la arquitectura, como la cualidad escenográfica de cualquier edificio o entorno en la realidad y programas funcionales especializados en música; la relación entre el espacio real del teatro y los lugares ficticios y sicológicos que se evocan en una obra concreta; las instalaciones artísticas sin intervención humana en su puesta en escena; así como, las posibilidades de actuación y recepción viables a través de los medios tecnológicos de transmisión, pero sin el ritual directo y en vivo de actores y espectadores.

Autores de la convocatoria y editores del número:

Josefina González Cubero, dra. Arquitecta, profesora Titular de Universidad. ETS Arquitectura, Universidad de Valladolid. Investigadora del IUU (ES) y del CEAA (PT).

Jorge Palinhos, dr. en Estudos Culturais, escritor, dramaturgo, profesor de Escola Superior Artística do Porto, CESAP. Investigador del CEAA (PT).

Email de consulta sobre la convocatoria: josefina.gonzlezcubero@gmail.com

———————————————————————————————————

SPACES OF DRAMA

During the 20th century, the circumstances were ripe for stage experiences and architectural manifestations that conceived space as a meaningful system and raison d’être, respectively, to emerge and work hand-in-hand. The first avant-gardes in the theatre sought to bring the actor closer to the audience, breaking the fourth wall of the stage box. At the same time, architectural avant-gardes designed numerous innovative buildings that backed up the renewal of the theatre, one that had begun in the previous century and was influenced by the popular culture and orientalism. In this direction, they restructured the traditional relationship between the stage and the audience with multiple variations, although with a greater inclination to the central stage.

For their part, the second avant-gardes, advocates of an artistic counterculture, wanted to surpass these “hard” models of architecture, in various directions. They took on board the spatial repercussions of the participation of the viewer by advocating a “soft” architecture, in both a figurative and a literal sense, that contained unitary spaces, transformable and versatile, to allow freedom in the positioning of actors and the relative positioning between the stage, or stages, and the audience, even going so far as to mix them together; they also left the bourgeois theatre building in search of new places that would characterise the dramatic action, finding the answer in popular culture, nomadism, the environment, and the city.

In parallel to the metamorphosis of theatrical architecture in both periods, the change in the type of representations took place with the passage of the primacy of painting, characteristic of inherited scenography of curtains and backdrops, to the spatial conception of the first avant-gardes with their scenic designs and stagings involving machines and performing apparatuses in accordance with other dramaturgies. With them, an interior and ephemeral architecture was achieved that led to taking on experimental challenges and artistic risks on stage. The path continued towards an essential and stripped-down performance space, characterised by space and light, in which container and stage were identified with the consequent disappearance of the latter’s autonomy.

The introduction of mechanisation and high technology provided the necessary means to achieve the flexibility of space necessary for each performance, venue and audience. However, it is clear that the Italian-style stage (proscenium) has survived because of the long life of the buildings, just as it has managed to maintain the magic of the illusion that it offered by incorporating these advances in the operation of the rigid stage box and light, leading to a rethinking of its approach. In addition, for some time now, the inclusion of the image in all its manifestations has enriched the theatrical event. But, although confidence in these technological means has boosted creation, we must not forget the danger of their excesses if they do not enter into communion with the other significant systems that are properly theirs.

Faced with the clear and powerful exterior volume of Le Corbusier’s boîte à miracles and the catharsis of Brook’s empty stage, today it is worth asking, looking at history, when, where or at what level architecture and the performing arts can be combined, and reviewing them together to establish a framework for common reflection based on design problems and case studies of dramaturgical, performative and architectural experiences. Likewise, what is the role of the spatial conception in the drama stage at the three scales of intervention: city, building and stage, or how do theatrical devices work to frame the stage event and welcome the public, as well as the staging and the modes of representation they facilitate?

It is necessary to ask how, why and for what/whom theatres are built today; if we can speak of places and theatrical staging fatigued in the face of a complex society abducted by digital media, or if in the face of the scene inserted in unconventional buildings for this activity and in the city, the only alternative for architectural intervention is to take refuge in stagings. In short, this call invites us to explore the territories of the spatial configuration in which performance is developed and perceived, and to see the potential of the space of drama to inspire renewed creative paths in the dramatic and spatial consciousness of the performing arts.

Drama spaces encompasses both the architecture «of the stage» and «on the stage» from its recent history, which comprises the theatrical architectural heritage and the stage productions of the 20th century. The first established environment can also be approached from the typology of its buildings: directional, central, annular, linear; from the nature of its space: uni-functional or multi-functional, transformable, mobile, etc.; from its use: the occupation and transformation of real non-theatrical spaces or objects; from its location: the urban scene, the representation in a specific place (Site-Specific Performance), etc. The second environment can also be approached from the role of «visible» materials (form, movement and light) for the spatial conception of the staging; from the interactions between stagecraft or stage mechanism and the performing arts; from avant-garde and experimental approaches to the sensorial and motor aspects of the stage; from the incorporation of the static, moving and three-dimensional image (photographic, cinematographic and digital), its spatialisation on the stage and its interaction with the performance.

Articles will be welcome in the line of this exposition, which values space as a main component, including the space where the representation takes place, that of the content of the stage set design and that of their perception, whether they are segregated or merged. To the extent desirable, articles may be accompanied by the necessary graphic support to clarify the concepts and places explained in the text.  Excluded from the call are approaches to possible characteristics of architecture, such as the stage design quality of any building or environment in reality and functional programmes specialised in music; the relationship between the real space of the theatre and the fictitious and psychological places evoked in a specific work; artistic installations without human intervention in their staging; as well as the possibilities of performance and reception viable through technological means of transmission, but without the direct and live ritual of actors and spectators.  

Authors of the call for papers and editors of the issue:

Josefina González Cubero, dra. Arquitecta, profesora Titular de Universidad. ETS Arquitectura, Universidad de Valladolid. Investigadora del IUU (ES) y del CEAA (PT).

Jorge Palinhos, dr. en Estudos Culturais, escritor, dramaturgo, profesor de Escola Superior Artística do Porto, CESAP. Investigador del CEAA (PT).

Email about of call for papers: josefina.gonzlezcubero@gmail.com

————————————————————

Los comentarios están cerrados.

Visitas

  • 174.731 Visitas

revista PPA en OJS

COMPARTIR proyectoprogresoarquitectura.com

Bookmark and Share

Introduce tu email para recibir nuestras noticias.

Únete a 148 seguidores más

SIGUENOS EN TWITTER – REVISTA PpA

A %d blogueros les gusta esto: