CONVOCATORIAS

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CONVOCATORIA ABIERTA:

NÚMERO 19: ARQUITECTURA Y ESPACIOS-SOPORTE / ARCHITECTURE AND SUPPORT-SPACES

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Fecha publicación convocatoria: 2 de diciembre de 2017
Fecha límite recepción artículos:  1 de marzo de 2018
Publicación: noviembre de 2018

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La revista PpA publica una nueva convocatoria para la recepción de artículos. En este caso para el número 19, que llevará por título ARQUITECTURA Y ESPACIOS-SOPORTE / ARCHITECTURE AND SUPPORT-SPACES.

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ARQUITECTURA Y ESPACIOS-SOPORTE

Las alteraciones que una nueva arquitectura produce en un entorno consolidado ha sido un tipo de intervención frecuente a lo largo de historia, revelando a veces, situaciones intencionadamente transgresoras. El tiempo es un factor determinante en la arquitectura que acaba desvelando multitud de relaciones y acciones, algunas de ellas no programadas o no previstas por el proyecto, pero que suelen ocurrir en espacios intervenidos por el hombre y acondicionados por la arquitectura. George Perec observó y descubrió las múltiples “tentativas” de uso de un espacio, anotando durante tres días, todo lo que ocurría en la plaza Saint-Sulpice de París. Aldo Rossi, en su Autobiografía Científica, observando detenidamente sus diferentes e inconclusos levantamientos de la milanesa plaza Leonardo da Vinci, también descubría una condición intangible de la plaza dibujada que la volvía siempre original, “…una especie de dimensión otra del espacio“. Hay lugares que poseen una condición dinámica, aparentemente oculta, que sólo es capaz de detectar el paciente observador o la persona que con frecuencia lo vive.

Estos dos ejemplos ponen su atención en dos aspectos bien distintos: Aldo Rossi en la forma arquitectónica del espacio de la plaza; George Perec atiende a los acontecimientos que ocurren en ella, al ser usada por las personas. El dibujo de Rossi casi lo podemos imaginar; en el de Perec quizá sólo aparecerían las huellas de los acontecimientos narrados: pisadas, trayectorias o manchas cromáticas que indicarían las partes más frecuentadas, las pausas, las comunicaciones o las estancias. Y superponiendo ambos dibujos se descubriría que lo observado por Perec sucede sobre los pavimentos, entre el mobiliario y la vegetación, junto a las fuentes, los quioscos provisionales o frente a edificios públicos; las arquitecturas que habría dibujado Aldo Rossi.

Para que surjan estos tipos de acontecimientos se necesita un espacio-soporte, un escenario identificable, estable y permanente, frente a impredecibles sucesos, variables y cambiantes, a veces sólo apreciables en tiempo real.

Pero para que esto ocurra, ¿necesita una arquitectura un espacio-soporte? ¿Se puede entender o crear un espacio-soporte desde los distintos elementos o arquitecturas que acontecen dentro de él o que lo componen? ¿Qué capacidad tiene la arquitectura de alterar las “tentativas” de uso de un espacio habitado generando nuevas cartografías? Diferentes ejemplos darían diferentes respuestas a estas preguntas. Construcciones efímeras, temporales como los montajes o instalaciones anónimas de teatros ambulantes, mercadillos o ferias que aparecen repetidamente en la ciudad. En otras ocasiones, la arquitectura y el espacio-soporte se han gestionado simultáneamente como el Parque de La Villete que diseñó Bernard Tschumi en el que las folies se situaron estratégicamente en un suelo de nueva creación, aunque el arquitecto suizo, también veía que su sistema de folies podía extenderse por todo París generando, quizá, un nuevo mapa psicogeográfico de la ciudad. Hay arquitecturas de autor que intentan no renunciar a su relación con el espacio-soporte, como algunos pabellones temporales -no todos- que cada año se construyen en la Serpentine Gallery en Hyde Park. Aunque quizá, uno de los ejemplos más sugerentes sea el Teatro del Mundo que diseñó Aldo Rossi en 1979, desplazándose por mares y lagos: ese ingente mundo perteneciente a nadie, sobre el que constantemente y por instantes, se cartografían las trayectorias de barcas y vaporetos.

Este número de PpA quiere profundizar en esas relaciones entre arquitectura y espacio-soporte: es decir, las transformaciones que suceden cuando un escenario concreto, en uso y habitado, altera su contenido, y dicha alteración está provocada, obligatoriamente, por una nueva arquitectura -permanente o efímera- que se introduce en ella, observando los cambios que acontecen y sus consecuencias. Se impone un orden de aparición y, consecuentemente, una obligada secuencia temporal: mientras el espacio-soporte podrá pertenecer a cualquier tiempo, la arquitectura que posteriormente lo altera, deberá ser lo suficientemente reciente como para generar un debate entre espacio-soporte y arquitectura vinculado a la teoría y práctica de nuestro tiempo. Este debate no podrá olvidar a las personas, que serán igualmente protagonistas. Por esta razón y para este número los espacios-soporte deberán ser públicos. Quedan así acotadas las investigaciones buscamos.

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ARCHITECTURE AND SUPPORT-SPACES

The alterations that a new architecture produces in a consolidated environment have been a frequent type of intervention throughout history, sometimes revealing deliberately transgressing situations. Time is a determining factor in architecture which reveals a multitude of relationships and actions, some of them not programmed or not anticipated by the project, but which usually occur in spaces intervened by humankind and prepared by the architecture. George Perec observed and discovered the multiple “attempts” at use of a space, noting everything that happened in the Place Saint-Sulpice in Paris over the course of three days. Aldo Rossi, in his Scientific Autobiography, observing at great length the different and unfinished erections of the Piazza Leonardo da Vinci in Milan, also discovered an intangible condition of the drawn piazza that always made it original, “… a type of dimension other than space”. There are places that possess a dynamic condition, apparently hidden, that only the patient observer, or the person who frequently lives it, can detect.

These two examples focus on two very different aspects, Aldo Rossi on the architectural form of the space of the piazza, and, George Perec on the events that happen in it upon being used by the people. We can almost imagine the Rossi drawing. Perhaps, in that of Perec only the traces of the narrated events would appear, coloured footprints, routes or patches that would indicate the more frequented parts, the pauses, the communications or the stays. In superposing both drawings, it would be discovered that what is observed by Perec occurs on the pavements, among the furniture and the vegetation, next to the fountains, the kiosks or in front of public buildings – the architecture that Aldo Rossi would have drawn.

For these types of events to appear, a support-space is needed, an identifiable, stable and permanent setting, a foil for unpredictable, variable and changing events, sometimes only appreciable in real time.

For this to happen, does architecture need a support-space? Can a support-space be understood or created from the different elements or architectures that occur within it, or that compose it? What capacity has architecture to alter the “attempts” of use of an inhabited space and generate new cartographies? Different examples would give different answers to these questions. Ephemeral constructions, temporary, such as the anonymous assemblies or facilities of travelling theatres, markets or fairs, that appear repeatedly in the city. On other occasions, architecture and support-space have been managed simultaneously as in the Parc de La Villete in Paris that was designed by Bernard Tschumi. The folies in that park were strategically placed on newly created ground, although the Swiss architect also saw that his system of folies could extend though all Paris, perhaps generating a new psychcographic map of the city. There are signature architectures that attempt to not renounce their relationship with the support-space, like some temporary pavilions, although not all, that are constructed every year at the Serpentine Gallery in Hyde Park. Although, perhaps, one of the most suggestive examples is the Theatre of the World that Aldo Rossi designed in 1979, moving by seas and lakes, that enormous world pertaining to nobody, upon which the trajectories of boats are constantly and incessantly mapped.

This edition of PpA wants to delve into those relationships between architecture and support-space, that is, the transformations which occur when a specific setting, in use and inhabited, alters its content. Those transformations which are necessarily brought about by new permanent or ephemeral architecture introduced into the space, and the changes which occur and their consequences, need to be observed. An order of appearance is imposed and, consequently, an obliged time sequence. While the support-space may belong to any time, the architecture that later alters it must be sufficiently recent as to generate a debate between support-space and architecture, linked to the theory and practice of our time. This debate should not forget the people, who will also be protagonists. Therefore, and for this edition, the support-spaces must be public. These are the constraints for the research we seek.

Texto: Amadeo Ramos Carranza, dr. arquitecto

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