NÚMERO 5: VIVIENDA COLECTIVA: SENTIDO DE LO PÚBLICO
PUBLICADO: NOVIEMBRE 2011
NÚMERO 6: MONTAJES HABITADOS: VIVIENDA, PREFABRICACIÓN E INTENCIÓN / Inhabited ready´mades: housing, prefab and aim.
CERRADA LA CONVOCATORIA PARA LA RECEPCIÓN DE ARTÍCULOS.
ARTÍCULOS en proceso de REVISIÓN EXTERNA POR PARES Y ANÓNIMA
PUBLICACIÓN mayo de 2012.
El concurso de arquitectura es la oportunidad de promotores públicos y privados para confrontar diferentes posibilidades de actuación o soluciones sobre un territorio concreto, entendiendo que el territorio del proyecto arquitectónico abarca desde el planeamiento a gran escala, al proyecto urbano, a la rehabilitación, al mobiliario urbano, e incluso, un largo etcétera de otras áreas próximas al proyecto arquitectónico, donde el concurso se impone como la mejor plataforma de confrontación de ideas en el tejido físico de la ciudad. Todas las escalas son posibles y diversos han sido los formatos ensayados para conseguir que el concurso sea un medio adecuado para reunir a pensadores -cada vez más, provenientes de diferentes campos participando en equipos multidisciplinares- sobre espacios candidatos a ser transformados y presentar una respuesta necesaria a los modos de vida que la sociedad demanda en un contexto temporal de actualidad.
El concurso de arquitectura siempre ha sido una herramienta de investigación necesitada de una puesta al día de los conocimientos: difundiendo los logros alcanzados se muestra también la exigente actualización del arquitecto de una manera integral. No todos los concursos son iguales, ni pretenden los mismos objetivos y en un gran número, aún conservando su denominación, han servido de camuflaje a cuestiones que van más allá de la calidad. Intereses políticos o comerciales tienden a confundir la oportunidad de la difusión con la bondad del proyecto. Sería posible enumerar numerosos concursos que en el último siglo han supuesto un avance significativo en la arquitectura; una cierta añoranza de aquellos tiempos de debate -bienales y trienales- o de otras fórmulas, como las exposiciones internaciones, que eran capaces de llevar la investigación empírica desde la práctica directa. Hoy, por el contrario, a menudo, la definición del marco de actuación del proyecto arquitectónico se define de una manera ajena a la propia arquitectura, administrativamente dominado por un proceso que prima el cumplimiento legal y técnico frente a la calidad del propio proyecto, confundiendo el medio con el fin. La crítica apunta siempre al autor; se olvidan los excelentes procedimientos que armaron a un jurado exonerado de responsabilidad o ese marco legal que tanto asfixia a la arquitectura en contra del espíritu investigador que siempre debería prevalecer.
Esta nueva convocatoria de la revista PPA surge de la necesidad y el compromiso. De la necesidad de revisar estas formas de producir arquitecturas, para aprender y para elegir, en la confianza de que la pública concurrencia, tanto en el ámbito de lo público como de lo privado, debe servir como garante de la calidad en un nuevo momento de la historia de nuestra sociedad donde los méritos deben acercarse a un esfuerzo lo colectivo, alejándose del discurso diletante. Sería pertinente no aprovechar esta convocatoria tan sólo para difundir proyectos propios presentados a concursos ganadores o no.
En este número sugerimos varias líneas de investigación que quizá ofrezcan puertas de difusión al conocimiento de la arquitectura que se ha producido y se produce en torno a los concursos:
Pero será finalmente cada artículo quien acote su propia investigación y, entre todas las contribuciones, este número de la revista proyecto, progreso, arquitectura, tratará de ofrecer un conocimiento riguroso de la realidad planteada en el objetivo de seguir difundiendo nuestro conocimiento a la sociedad.
Texto: prof. Francisco J. Montero Fernández
Los comentarios están cerrados.